Agroalimentario: por qué invertimos en la conserva vegetal
La conserva vegetal es alimentación básica que llega al lineal a través de unas pocas cadenas muy exigentes. Por qué es uno de nuestros sectores y qué papel tiene Acico en él.
La conserva de legumbre y verdura es de esos productos que nadie piensa dos veces antes de comprar. Se compra en cualquier ciclo, cabe en cualquier cesta y llega al lineal a través de un puñado de cadenas de distribución que exigen volumen, certificación y cumplimiento. Por eso es uno de los sectores en los que invertimos.
El valor está en la planta
En este negocio la marca del envase importa menos que la fábrica que lo llena. Producir para la marca propia de las cadenas, o como copacker para terceros, exige capacidad instalada, una calidad homologada y al día, y años de relación con el comprador. Son tres cosas que no se improvisan y que convierten a quien las tiene en un proveedor difícil de sustituir, aunque su nombre no aparezca en la etiqueta.
Acico, el punto de partida
Acico fabrica desde 1970, en Cortes (Navarra), conservas de legumbre y verdura y platos listos para comer, como marca de distribuidor y como copacker de las principales cadenas europeas. Tiene una de las mayores capacidades de producción de conserva vegetal de España y la certificación IFS. Es una de las dos patas del grupo y el ancla del sector: la planta, el equipo de calidad y la relación con la distribución son la base sobre la que crece todo lo demás.
Cómo crece el sector
El sector agroalimentario crece construyendo, no empezando de cero: sumando capacidad, receta o gama a una plataforma que ya sirve a la distribución europea. Buscamos compañías con producción propia, con producto de rotación —legumbre, verdura, plato preparado— y con clientes de distribución con los que trabajan desde hace años.
Invertimos con capital permanente y sin fecha de salida obligada: medimos los proyectos en décadas. Si diriges una compañía del sector y piensas en el siguiente paso, nos gustará conocerla.

